La OPL alerta del deterioro del vacuno de leche en Castilla y León
José Alberto Martín González presidente OPL
La OPL alerta del deterioro del vacuno de leche en Castilla y León: menos ganaderos, sector envejecido y amenaza de nuevas bajadas de precio
La Organización de Productores de Leche advierte de que la presión de la industria, la falta de apoyo institucional y las cargas regulatorias pueden provocar el cierre definitivo de numerosas explotaciones.
La Organización de Productores de Leche (OPL) quiere trasladar su profunda preocupación por la situación que atraviesa el sector del vacuno de leche en Castilla y León. En los últimos años el sector ha sufrido un deterioro progresivo marcado por la desaparición de explotaciones, el envejecimiento de los titulares, la falta de relevo generacional y una creciente presión económica por parte de la industria y la distribución.
Aunque la producción total de leche en la comunidad se mantiene relativamente estable en los últimos años, la realidad del sector es mucho más preocupante: cada año desaparecen granjas y cada vez quedan menos ganaderos produciendo leche.
El mantenimiento de la producción no refleja un sector sano, sino una concentración cada vez mayor en menos explotaciones, mientras el tejido ganadero tradicional se debilita.
EVOLUCIÓN DEL NÚMERO DE GANADEROS DE VACUNO DE LECHE EN CASTILLA Y LEÓN
Año — Ganaderos con entregas 2018 — 1.125
2019 — 1.040
2020 — 963
2021 — 894
2022 — 822
2023 — 744
2024 — 676
En apenas seis años Castilla y León ha perdido cerca del 40 % de sus ganaderos de leche, lo que evidencia un proceso acelerado de desaparición de explotaciones.
El sector se está transformando rápidamente hacia un modelo con menos granjas pero de mayor tamaño, lo que incrementa la vulnerabilidad del sistema productivo.
UN SECTOR CADA VEZ MÁS ENVEJECIDO
Distribución aproximada de edad en el sector agrario:
18–45 años: ~25 %
45–65 años: ~65 % Más de 65 años: ~10 %
Esto significa que casi tres de cada cuatro ganaderos tienen más de 45 años, y una parte importante del sector se encuentra ya en edades próximas a la jubilación.
En el vacuno de leche esta situación es todavía más evidente. Las granjas continúan funcionando gracias al esfuerzo de ganaderos que llevan décadas trabajando, pero cada vez son menos los jóvenes dispuestos a asumir una actividad que exige enormes sacrificios personales y económicos.
En los últimos años prácticamente no se conocen nuevas explotaciones de vacuno de leche iniciadas desde cero, lo que evidencia que la actividad ha dejado de resultar atractiva para nuevas generaciones.
GRANJAS CADA VEZ MÁS GRANDES Y MÁS ENDEUDADAS
La falta de relevo generacional está empujando al sector hacia un modelo de granjas cada vez más grandes, que requieren fuertes inversiones en instalaciones, maquinaria, tecnología y automatización.
La escasez de mano de obra también obliga a realizar inversiones crecientes en robots de ordeño, sistemas automáticos de alimentación y maquinaria especializada.
Este modelo obliga a muchas explotaciones a realizar inversiones millonarias que condicionan su futuro durante décadas.
Muchos ganaderos se ven atrapados en un sistema donde deben producir cada vez más leche para poder amortizar inversiones cada vez mayores.
Desde el sector se advierte de que esta situación está convirtiendo a muchas explotaciones en estructuras extremadamente dependientes del precio de la leche, lo que las hace especialmente vulnerables frente a la presión de la industria.
PRESIÓN DE LA INDUSTRIA Y AMENAZA DE BAJADA DEL PRECIO DE LA LECHE
A esta situación estructural se suma la creciente preocupación del sector ante las señales de posibles bajadas del precio de la leche en origen trasladadas por algunas industrias.
Los ganaderos recuerdan que los costes de producción siguen siendo elevados y que el precio de la leche depende en gran medida de la industria y de la gran distribución.
Desde la OPL se advierte de que una nueva bajada del precio de la leche podría convertirse en la puntilla definitiva para muchas explotaciones.
“No se puede exigir a los ganaderos inversiones millonarias mientras el precio de la leche se decide fuera de las granjas”.
A esta situación se añade además un factor que puede acelerar el abandono del sector. En estos momentos el valor de la carne de vacuno se encuentra en niveles elevados, lo que hace que, ante una posible caída del precio de la leche, muchos ganaderos se planteen enviar animales a matadero como una forma inmediata de recuperar parte de la rentabilidad perdida.
En un contexto de costes elevados y precios inciertos para la leche, la venta de animales para carne puede convertirse en la opción más práctica para muchos ganaderos, especialmente para aquellos que se encuentran cerca de la jubilación o que ya arrastran años de inversiones importantes en sus explotaciones.
Desde el sector se advierte de que, si finalmente se producen bajadas significativas en el precio de la leche, el buen momento del mercado de carne podría incluso acelerar el cierre de muchas más granjas.
LA LEY DE LA CADENA ALIMENTARIA SIGUE SIN APLICARSE CON FIRMEZA
La Ley de la Cadena Alimentaria fue creada precisamente para evitar prácticas abusivas y garantizar que ningún operador venda por debajo de los costes de producción.
Sin embargo, los ganaderos consideran que la aplicación de esta ley sigue siendo claramente insuficiente.
En años anteriores se presentaron denuncias ante la AICA por prácticas relacionadas con el uso de la leche como producto reclamo en la distribución.
DEJADEZ POLÍTICA Y AUMENTO DE TRABAS AL SECTOR
La OPL considera que en Castilla y León ha existido en los últimos años una preocupante falta de políticas activas de apoyo al vacuno de leche.
Mientras otras comunidades autónomas han desarrollado estrategias para reforzar el relevo generacional y apoyar a los productores, en Castilla y León muchos ganaderos sienten que su sector ha quedado relegado a un segundo plano.
PROTOCOLOS SANITARIOS Y PÉRDIDA DE VALOR GENÉTICO
El sector también quiere llamar la atención sobre el impacto que determinados protocolos sanitarios, especialmente los relacionados con la tuberculosis bovina, pueden tener sobre las explotaciones de vacuno de leche.
Las granjas lecheras llevan décadas realizando un intenso trabajo de mejora genética y selección de animales, buscando aumentar la productividad y mejorar el manejo.
Cuando se aplican protocolos sanitarios que obligan al sacrificio de animales de alto valor genético, el impacto económico y productivo puede ser muy elevado.
CONCLUSIÓN
La OPL advierte de que el sector del vacuno de leche en Castilla y León se encuentra en un momento crítico.
Si se materializan las bajadas de precio, la presión de la industria, el aumento de trabas administrativas y la falta de políticas de apoyo, muchas explotaciones podrían verse obligadas a cerrar en los próximos años.
Castilla y León puede seguir produciendo leche durante algún tiempo, pero si no cambia la situación actual corre el riesgo de quedarse sin ganaderos que la produzcan.
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