ENTREVISTA NOUREDINNE

Ganadería con robot sostenible, entrevista con Nouredinne Charfeddine

Entrevista con Nouredinne Charfeddinne

Nouredinne Charfeddine concentra toda su actividad profesional y científica desde hace más de tres décadas en la producción animal y, especialmente, en la mejora genética donde el vacuno de leche ha tomado el lugar predominante en sus proyectos.

Doctor Ingeniero Agrónomo y Profesor Asociado en la Universidad Politécnica de Madrid, Miembro del grupo de trabajo de caracteres funcionales del Comité Internacional de recogida de datos en animales de granja (ICAR), combina su actividad académica con la aplicación práctica de los últimos avances en mejora genética trabajando como Analista en el departamento técnico de CONAFE. Su carrera profesional a lo largo de los últimos 25 años incluye la implementación de programas de recogida de datos de salud en la raza frisona, la puesta en marcha de evaluaciones genéticas y genómicas de caracteres funcionales, de caracteres de salud y de bienestar animal, la definición y la actualización del objetivo del programa de mejora y del índice combinado ICO. Fue pionero de la introducción de los conceptos económicos a la mejora genética de vacuno de leche en España y la puesta en marcha de los nuevos índices de mérito económicos IM€T, que expresan el mérito genético de un animal en euros, y publicados por CONAFE desde 2019. Con motivo de la concesión de un grupo operativo a CONAFE, FEFRICALE y ASCOL, cuyo coordinador es Noureddine Charfeddine y tiene como objetivo implementar soluciones de manejo y de mejora genética para hacer de la producción de leche en ganaderías con ordeño automático   para su proyecto actual, GO_AMSOS 360, nos concede hoy esta entrevista donde conoceremos el mismo y su perspectiva de los temas más relevantes de la mejora genética en vacuno de leche.

P.- Como experto en el mundo de la mejora genética, ¿en qué punto nos encontramos?¿Hay potencial y camino que recorrer todavía en términos de eficiencia, bienestar o sanidad?

R.- La genética ha sido, es y será siempre una herramienta de mejora continua y sostenible de la ganadería de leche con un potencial acumulativo y sin límite, mientras exista una variabilidad genética. Me explico, en las últimas décadas, la genética dotó los sistemas de producción de leche con la seguridad y la flexibilidad necesaria para hacer frente a todos los desafíos y cambios imprevistos que afectaron las condiciones de mercado. En la década de los ochenta, los programas de mejora fueron el motor de un aumento de la productividad por animal, haciendo de la vaca de leche el animal más eficiente a la hora de transformar nutrientes en proteína de origen animal. En la década de los noventa, dichos programas adaptaron sus objetivos para hacer que la vaca de leche fuera más funcional, es decir, capaz de sostener su productividad y alargar su vida productiva sin dar lugar a un desecho involuntario. En la primera década del siglo XXI, llegó la genómica para solucionar el mayor inconveniente que caracteriza los programas de mejora, la lentitud de sus resultados. En pocos años, pasamos de tomar decisiones cuyos resultados se veían después de 7 años a tomar decisiones a 2 años vista. Eso hizo que el progreso genético aumentara de forma exponencial, dejando por el camino parte de aquella seguridad implícita. Si me permites el símil, antes conducíamos un coche lento y seguro, y ahora vamos con un coche de fórmula 1 en plena ciudad. Pero eso requiere nuevas habilidades y conocimientos. Las estrategias de selección en la era genómica precisan de nuevas herramientas, de otra manera los resultados podrían ser catastróficos. Volviendo a su pregunta, estamos en un momento excitante para la genética, en el cual tenemos que actualizar a contra reloj nuestros conocimientos, revisar nuestras estrategias de mejora, considerar nuevas fuentes de información y establecer nuevos objetivos que harán que la ganadería de leche sea más resiliente y sostenible.

P.- ¿A qué retos se enfrenta hoy en día la mejora genética en vacuno lechero?

R.- El mayor reto al cual se enfrentan los programas de mejora de vacuno de leche es la disponibilidad de nuevos datos fenotípicos fiables a un coste razonable, que permitan incorporar nuevos caracteres para seleccionar la vaca del futuro. Una vaca resiliente, eficiente y sostenible desde el punto de vista medioambiental y económico.

P.- ¿Por qué es importante recoger datos frecuentemente en la explotación?

R.-Actualmente en los programas de mejora genética, manejamos 3 tipos de información, la información genealógica de toda la vida, la información fenotípica observada sobre cada animal y la información genómica aportada por el análisis de su ADN. La relación entre las fuentes de información no es nada estática.  Es una relación dinámica, que interacciona con el medioambiente y evoluciona de una generación a otra. Por ello, necesitamos continuamente alimentar el sistema de predicción con datos actualizados recogidos en diferentes momentos de la vida del animal y diferentes sistemas de producción, para tener las mejores predicciones.

P.- ¿Cómo ha evolucionado la forma y el éxito en la recogida de datos in-situ por parte de ganaderos o de sistemas automatizados en los últimos años?

R.-La ganadería de precisión ha legado a nuestro país con algo de retraso si nos comparamos con otros países de nuestro entorno. Sin embargo, su llegada ha sido por la puerta grande si miramos la evolución del número de robots instalados en España en los últimos tres años, y ahí igual la pandemia como en otros sectores ha sido clave en acelerar este proceso. Asistimos en los últimos años a una incorporación creciente de la automatización en la ganadería de vacuno de leche, no solamente a nivel del ordeño, sino a nivel de todo el manejo. El manejo es cada vez un manejo individualizado gracias a los sensores y collares de monitoreo que ofrecen un control de 24 horas del comportamiento de cada animal y proporcionan un inmenso potencial para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del sector lácteo.

P.-¿Qué es GO AMSOS 360 y con qué objetivo nace? ¿Cuál es su estado actual de avance?

R.- El GO_AMSOS 360 es un proyecto innovador que nace para sacarle partido a toda la información que se genera hoy en día a nivel de cada animal.  La mejor forma de aprovechar el gran flujo de datos disponible en las ganaderías con robot es capturar dicha información usando herramientas de extracción, transformación para integrar toda la información en una base de datos única. Una base de datos que conecte las diferentes fuentes de información que facilite el intercambio de datos entre los distintos técnicos que dan servicio a la ganadería. Tener en cuenta que el historial de cada animal, es algo primordial cuando intentamos explicar o predecir el estado de salud de un animal, algo primordial para su bienestar y el bienestar de su propietario. Sólo si disponemos de un sistema que integra todas las fuentes de información, entonces podremos abordar problemas más amplios y aplicar los últimos avances en materia de ciencia de datos, inteligencia artificial, modelización y simulación, y técnicas de optimización para apoyar los procesos de toma de decisiones que precisa el ganadero.

El GO_AMSOS precisa la colaboración de todo el mundo para facilitar el flujo de la información desde el robot o desde los sensores y cámaras de monitoreo hasta la base de datos de CONAFE, y para ello se necesitan muchas horas de reuniones para convencer a todo el mundo de que la información tendrá mayor valor solo si se complementa y se conecta entre sí. Estamos trabajando con todos los miembros de la cadena del flujo de información para que cada uno entienda que la palabra clave es la colaboración.

P.- En última instancia, ¿en qué se traducirá para el ganadero el trabajo con GO AMSOS 360? ¿Cuál es la meta a lograr?

R.- El objetivo del proyecto es desarrollar dos herramientas para mejorar la sostenibilidad de las ganaderías con ordeño automatizado. La primera ayudara al ganadero a tomar decisiones y dar respuesta a la lista de alertas interminables que surgen cada día sobre la salud podal y la salud de ubre de los animales teniendo en cuenta el estado actual y el historial de cada animal, y una segunda herramienta que pretende nuevos caracteres al programa de mejora genética que maximicen la adaptabilidad de las vacas a las exigencias del Robot.

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