Albina Sanz del CITA entrevista Inseminación Artificial para Vacuno de élite

ENTREVISTA – Inseminación artificial con Albina Sanz

“La inseminación artificial a tiempo fijo tiene ventajas reproductivas y genéticas”

Albina Sanz

Investigadora del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA)

La baja fertilidad sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes del sector vacuno de carne en España. La mejora del manejo y la aplicación de determinadas tecnologías reproductivas pueden mejorar sensiblemente las tasas de fertilidad y, por lo tanto, la rentabilidad de las explotaciones. Albina Sanz desgrana algunas de las claves del manejo de la inseminación artificial en exclusiva para Vacuno de élite.

 

PREGUNTA.- ¿Cuáles son los datos de fertilidad en el vacuno de carne en España? ¿Cómo han evolucionado estos datos? ¿Hay grandes diferencias entre regiones o razas?

RESPUESTA.- Según el ‘Estudio del sector español de vacas nodrizas’ (Datos oficiales del SITRAN del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), la fertilidad media anual en vacuno de carne es del 70,5% para el conjunto de España. El estudio analiza la fertilidad por comunidades autónomas y por raza, y resalta que esta tasa ha ido evolucionando positivamente en la mayoría de regiones y razas analizadas, y es la mayor registrada en los últimos 10 años. Sin embargo, a pesar del elevado y creciente censo del sector vacuno, España sigue siendo deficitaria en terneros de engorde, debido principalmente a las limitadas tasas de fertilidad y de destete de terneros (0,65 terneros/vaca/año). Indiscutiblemente, existe en la actualidad un porcentaje de explotaciones con excelentes resultados reproductivos, pero las estadísticas muestran un importante margen de mejora hasta alcanzar, por ejemplo, la tasa de fertilidad media europea (83%). Otras estadísticas mejorables serían el intervalo entre partos medio observado de 440 días, o la existencia de un 10% de animales que presentan su primer parto más tarde de los 4 años de edad.

 

PREGUNTA.- ¿Cuál debería ser el índice deseable de fertilidad en el vacuno de carne? ¿Qué estrategias pueden llevar a cabo los ganaderos para conseguirlo?

RESPUESTA.- Idealmente, deberíamos aspirar a que todas las vacas presentes en la granja tengan un parto y desteten un ternero al año. Para ello, el ganadero debe realizar una correcta gestión de los pilares básicos: alimentación, reproducción y sanidad. Es necesario diseñar una estrategia de manejo que permita la correcta alimentación de las vacas al menos durante el último tercio de gestación, para garantizar su ciclicidad tras el parto lo antes posible. En sistemas extensivos, los partos deberían localizarse al final de los periodos en los que las vacas sean capaces de acumular más reservas corporales. Es importante planificar las épocas de partos, mediante la cubrición continua durante todo el año o la cubrición controlada (sea por monta natural o inseminación artificial),según la disponibilidad de alimento propio, la obligación de abastecer un mercado continuo de terneros, etc.

Es imprescindible tener un plan de vacunación (acordado con la ADS) y control de patologías (tanto en vacas como toros, y especialmente en terneros), para garantizar el bienestar animal y la productividad final del rebaño. Y son esenciales los diagnósticos de gestación la observación rutinaria de los animales y el registro de todos los datos, rendimientos e incidencias, que permitirán realizar un adecuado desvieje de animales.

 

Tanque con semen de vacuno y nitrógeno líquido

 

PREGUNTA.- ¿Qué influencia podría tener en la fertilidad, y la mejora genética en general, una mayor utilización de técnicas como la inseminación artificial o la transferencia de embriones? ¿Por qué?

RESPUESTA.- Tecnologías básicas como la ecografía, el análisis seminal y la inseminación artificial se han usado durante décadas en el vacuno lechero, no así en las vacas de carne, debido quizá a su coste, a la necesidad de detectar celo para inseminar a la vaca y a malos resultados obtenidos en experiencias previas. Los protocolos de sincronización ovárica permiten realizar la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) de varias hembras el mismo día, sin necesidad de detectar celo, por lo que se han extendido en los últimos años.

La incorporación de la IATF, ya sea para la totalidad del rebaño o para determinados grupos de animales conlleva diversas ventajas, como una gestión más técnica y controlada de la reproducción; permite introducir en el rebaño una genética superior a un menor coste; favorece un reinicio más rápido de la actividad ovárica postparto; reduce problemas de distocias al utilizar semen probado; y ayuda a la erradicación de enfermedades venéreas que puedan estar presentes en las explotaciones. Todo ello mejorará indudablemente la tasa de fertilidad. La transferencia de embriones es muy útil, entre otros, para aumentarla intensidad de selección en los programas de mejora genética y para favorecer la obtención de individuos del sexo deseado para la selección.

Inseminación de vaca

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