La patología más costosa

La Enfermedad Respiratoria Bovina es un síndrome multifactorial en el que influyen los factores ambientales del cebadero

La preparación de los terneros es clave para evitar problemas respiratorios, además del refuerzo de la inmunidad

La enfermedad respiratoria bovina (ERB) es la más común y costosa que afecta a la industria del ganado de carne de América del Norte. En el sentido más amplio, ERB se refiere a cualquier enfermedad de las vías respiratorias superiores o inferiores. Se asocia con infecciones de los pulmones, que causan neumonía en los terneros que han sido destetados hace poco o que han llegado recientemente al cebadero. Es más frecuente dentro de las primeras semanas de llegada al corral de engorde, pero puede ocurrir más tarde en el período de alimentación o en terneros de pastoreo.

  Causas.

Es una enfermedad multifactorial compleja. Esto significa que varios factores deben interactuar para causar la enfermedad. Por ejemplo, los investigadores pueden recuperar las bacterias y virus responsables de la ERB de los conductos nasales de ganado sano. Sin embargo, se necesitan otros factores como el estrés del transporte, la mezcla y el clima para que se desarrolle  la patología.

Hay tres categorías principales de factores asociados con todas las enfermedades, y de ERB en particular:

Silueta de vaca para artículos técnicos Factores del huésped. Se refieren a las características de un animal que lo hacen más propenso a la enfermedad, tales como: edad, estado inmunológico, exposición previa a los patógenos, genética, factores ambientales como transporte, mezcla, fluctuaciones de temperatura, hacinamiento, ventilación, etc.

Silueta de vaca para artículos técnicos Agentes infecciosos o patógenos necesarios para causar la enfermedad. Estos se pueden clasificar en términos generales como virus, bacterias y parásitos. Virus, que incluyen: virus del herpes bovino (IBR); virus de la parainfluenza bovina (PI-3); virus sincitial respiratorio bovino (BRSV); virus de la diarrea viral bovina (BVD) y coronavirus bovino (BCV). Bacterias como                       Mannheimiahaemolytica, Pasteurellamultocida, Histophilussomni y Mycoplasmaspp.

Silueta de vaca para artículos técnicosEl entorno en el que se encuentra el animal. Los animales en corrales abarrotados o polvorientos, graneros con poca ventilación y provenientes de mercados de subastas, entre otros, tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad.

 

Fuente-TriStateLivestockNews
Fuente-TriStateLivestockNews

Signos clínicos.

Los síntomas clásicos de la ERB bacteriana incluyen: fiebre de más de 40 °C; dificultad para respirar; secreción nasal; diversos grados de depresión; apetito disminuido; respiración rápida y superficial; tos.

Es posible que la ERB no siempre esté asociada a la llegada de los animales al cebadero y ocurre después de que los encargados de la población hayan reducido su nivel de vigilancia de los animales. Se cree que algunos agentes infecciosos  no producen las toxinas de las que nacen otras bacterias y, por tanto, los animales no parecen deprimidos. Visto así, es más fácil pasar por alto a estos animales.

A menudo, cuando se selecciona, el ganado mostrará una profunda intolerancia al ejercicio, evidente dificultad para respirar, muy poca evidencia de apetito y una respuesta pobre o prolongada al tratamiento.

Factores de riesgo.

Además del estrés del transporte, el clima siempre ha estado implicado en la aparición de ERB. En principio porque la mayor incidencia ocurre durante el otoño. Sin embargo, este hallazgo se confunde por el hecho de que también ocurre cuando se mezcla y transporta la mayor cantidad de terneros.

Un estudio realizado en Estados Unidos encontró que la velocidad máxima del viento, la temperatura media de sensación térmica y el cambio de temperatura se asociaron con una mayor incidencia de la patología.

También aumenta con el nivel de mezcla. Los terneros reunidos en varios lotes tienen más probabilidades de tener esta enfermedad que los corrales compuestos por grupos más grandes de terneros. Además, existe una considerable evidencia anecdótica de que la calidad de los terneros comprados está altamente asociada con la incidencia de ERB.

La mayoría de los estudios que investigan los efectos del descornado y la castración solo examinaron los parámetros de rendimiento, como la ganancia diaria, pero se infiere que estos eventos estresantes, y otros como el parto o la rápida introducción a raciones altas de cereales, pueden precipitar casos respiratorios.

¿Cómo podemos prevenirlo? 

El preacondicionamiento parece tener algún beneficio en la prevención de la ERB, siendo el destete antes de la venta el elemento más importante. El concepto de preacondicionamiento de terneros para disminuir los niveles de estrés se introdujo por primera vez en 1967. Si bien existe una variación considerable en lo que constituye un programa de preacondicionamiento, los componentes centrales implican también la vacunación contra los principales virus y bacterias.

Las vacunas para enfermedades respiratorias se administran de forma rutinaria al llegar al cebadero, lo que también puede ser un momento difícil para que un ternero estresado genere una respuesta inmunitaria eficaz. Una revisión reciente de la literatura científica no encontró un beneficio claro de vacunar a los terneros al llegar al cebadero, sino que puede ser interesante que lleguen inmunizados de la explotación de origen.

Ya se comprobó hace tiempo que las estrategias de tratamiento metafiláctico pueden ayudar a controlar la ERB en terneros de alto riesgo, pero la alimentación con antimicrobianos orales, ya sea con agua o con alimento, puede no ser efectiva ya que el ganado estresado puede no estar comiendo su alimento. Además, en la actualidad estos tratamientos son más complicados de realizar por la sensibilidad cada vez mayor de lucha contra las resistencias antimicrobianas.

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