Calostro, consideraciones para un buen manejo

Calostro en terneras

El calostro es el primer alimento que deben consumir los terneros cuando nacen. Esta secreción le aporta al ternero inmunidad suficiente (anticuerpos), ya que nace sin las defensas adecuadas que le protejan frente a enfermedades e infecciones.

El intestino delgado de la ternera recién nacida posee la capacidad de absorber moléculas grandes intactas, como inmunoblobinas y otras proteínas, solamente durante las primeras 24 horas de vida (Stott y Menefee, 1978; Larson et al., 1980; Hopkins y Quigley, 1997) ; Morin et al., 1997)

Cuidar a una becerra antes del destete es fundamental y su genética influye de manera decisiva. Son grandes las diferencias que hay si se administran 2 o 4 litros de calostro al día en sus primeros días, ya que puede haber en la ternera una tasa de crecimiento de hasta un 30% más antes del destete, o incrementar las opciones de éxito en un segundo parto. Hay estudios y pruebas donde la cantidad de leche que produce la vaca en sus primeras lactaciones habiendo tomado 4 litros de calostro, incrementaron en más de 1.000 litros su producción con respecto a las que en su día tomaron solo 2 litros de calostro diarios.

Cuidado en la recolección del calostro, porque la ternera recién nacida no tiene inmunidad frente a los patógenos presentes en un calostro contaminado. Así que precaución con administrarlo con bacteriologías altas y máxima higiene en los equipos de ordeño. A la hora de ordeñar y manipular las ubres, las manos tienen que estar debidamente limpias. Recordemos que las bacterias no se ven a simple vista, pero eso no quiere decir que no estemos siendo el vector de contaminación del calostro.

Rapidez en el ordeño del calostro y su administración a la ternera, ya que la vaca en postparto reabsorbe rápido las inmunoglobinas y cuanto más tiempo dejemos, peor será la calidad. De la misma forma, es necesario administrárselo rápido a la ternera, ya que se estima que pueda haber pérdidas de un 8-10% de las inmunoglobinas del calostro.

A la hora de almacenar el calostro, es necesario hacerlo correctamente para evitar proliferaciones microbianas. Podemos refrigerarlo, congelarlo e incluso pasteurizarlo. Podemos refrigerar bolsas de 1 o 2 litros durante 24 horas a 4ºC, o bien, congelarlo durante 1 año en bolsas de 3-4 litros a -18 o -20ºC. Para pasteurizarlo, se tendrán en cuenta las consideraciones del fabricante de nuestra pasteurizadora.

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