ENTREVISTA: JUAN VICENTE GONZÁLEZ – FUNDAMENTOS DE LA RECRÍA

“El criterio más importante para la primera cubrición es el tamaño y no la edad”

“Las novillas deberían tener una altura a la cruz mayor de 1,23 metros, y un peso entre 375 y 410 kilos o el 55% del peso adulto”

“Los errores más comunes en esta fase son la administración del calostro y agrupamiento en los sucesivos cambios de grupo”

Juan Vicente González Martín- Profesor titular de Medicina y Cirugía Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid y director de Trialvet Asesoría e Investigación Veterinaria SL

··· La primera cubrición de las novillas es uno de los grandes aspectos sobre los que gira la productividad de una granja de vacuno lechero. Teniendo en cuenta que resulta absolutamente fundamental la toma de datos para acometer las mejores decisiones posibles, el experto Juan Vicente González Martín desgrana en esta entrevista algunos aspectos básicos.

 

PREGUNTA.- ¿Cuál es el momento ideal de la primera cubrición en una novilla de vacuno lechero?

RESPUESTA.- La reposición es el segundo coste más grande en la producción lechera, el primero es la alimentación. Así que parece lógico que cuanto antes para una novilla, menor será el coste de reposición. Teniendo en cuenta lo anterior, idealmente debería parir entre 22 y 24 meses de edad, y por ello la cubrición debería comenzarse lo antes posible entre  los 13 y los 15 meses. Pero también sabemos que las novillas más grandes, que paren con al menos dos años, dan más leche que las que paren con tres o cuatro meses menos. Entonces probablemente el criterio más importante sea el tamaño, así que deberíamos cubrir nuestras novillas cuando alcancen una altura a la cruz mayor de 1,23 metros, y un peso entre 375 y 410 kilos (o el 55% del peso de nuestras vacas adultas en el caso de que nuestras vacas no sean muy grandes). Personalmente prefiero novillas grandes al parto, aunque tengan más edad, que novillas jóvenes, pequeñas, que son mucho más susceptibles de sufrir problemas médicos después del parto.

PREGUNTA.- ¿Qué estrategias deben llevarse a cabo en la alimentación?

RESPUESTA.- La edad al parto anteriormente recomendada está justificada si se consigue un peso de la novilla recién parida del 75% del peso adulto, por lo tanto la estrategia deberá estar enfocada a un crecimiento rápido pero sin que la novilla sobrepase una condición corporal del 3,5. La alimentación debe enfocarse a conseguir un crecimiento máximo evitando el engrasamiento. Pocas son las granjas que no usan los servicios de un nutrólogo para las vacas de producción. Sin embargo, con mucha frecuencia se observan granjas en las que la alimentación de la recría en sus diferentes edades se hace prescindiendo del nutrólogo, esto es un gran error. El otro error extendidísimo en la alimentación de las novillas es la falta de datos. Muy pocas son las granjas que pesan y miden a las novillas a lo largo de su vida para de esa manera calcular los crecimientos y la ganancia media diaria de peso. Sin datos es imposible hacer una alimentación correcta.

 

PREGUNTA.- ¿Y cómo debe ser el manejo?

RESPUESTA.- El manejo, como en toda la vida de la vaca, deberá estar enfocado a proporcionar el mayor bienestar posible a la novilla, especialmente en los cuellos de botella que son el destete y los cambios de patio. Entre los dos y los cinco meses la novilla sufre el estrés del destete, probablemente el mayor después del propio nacimiento, y el declive de la inmunidad calostral. Esto facilita en ese periodo la aparición de enfermedades infecciosas como la neumonía y la coccidiosis. El destete y la pérdida de la inmunidad calostral son eventos inevitables, fisiológicos, pero cualquier otro factor estresante predispondrá a la aparición de las enfermedades anteriormente citadas. Entre esos factores se encuentran el estrés social por cambios de grupo inadecuados, el estrés térmico por frio o calor, y el estrés nutricional por raciones o instalaciones inadecuadas.

PREGUNTA.- ¿Cuáles son los errores más comunes que se cometen en la recría?

RESPUESTA.- En mi opinión hay dos puntos críticos: la administración del calostro y agrupamiento en los sucesivos cambios de grupo. Aunque el conocimiento de todo lo relacionado con el encalostrado ha mejorado mucho en los últimos años, el porcentaje de novillas con fallo en la transferencia pasiva de la inmunidad aún es alto en la mayoría de las ganaderías.  El manejo de las terneras, en lo que a agrupamiento se refiere, es claramente mejorable en la mayoría de las granjas. Hoy día, con el uso de semen sexado y la mejora en la sanidad, prácticamente todas las granjas tienen exceso de novillas y eso crea problemas al sobrepasar la capacidad de las instalaciones disponibles. Parte de la solución del problema es una correcta planificación de los efectivos de recría necesarios.

 

PREGUNTA.- ¿A qué aspectos sanitarios son los que se debe prestar más atención?

RESPUESTA.- Dos son los problemas sanitarios fundamentales de las novillas. Por un lado la diarrea, de tipo neonatal en los primeros días de vida y la coccidiosis posteriormente; y por otro la neumonía, que va a afectar a las terneras desde el nacimiento hasta el año de edad. Tanto la diarrea como la neumonía tienen factores predisponentes comunes, siendo el encalostrado el primer factor determinante al que se debe prestar una atención máxima. Otro factor importante a considerar es que si una novilla sufre una de las dos enfermedades el riesgo de sufrir la otra se incrementa enormemente por ello la prevención de ambos problemas es importantísimo. La vacunación de las madres frente a la diarrea, la vacunación temprana de las terneras frente a la neumonía y la prevención de la coccidiosis son medidas profilácticas básicas. En las ganaderías en las que las novillas pastan el control de las parasitosis también son un tema importante.

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